miércoles, 3 de diciembre de 2014

Libertad

Hoy he decidido que quiero ser libre. Hoy he decidido que no quiero ser lo que no soy. Alejarme de lo que otros quieren que sea, de lo que crees que soy, de lo que para ti soy. Porque me duelen los hombros de cargar con este mundo que se ha creado a mi alrededor. No soy Hércules, no soy ni fuerte ni lista ni valiente. Me he cansado de fingir que puedo con todo. No quiero que se me vea como si fuera una gran persona. Y si me conformo con poca cosa pues será mi problema. No soy una de esas mujeres que podrían ser protagonistas de grandes novelas. Si algo de mí se escribiera sería una mezcla quijotesca entre La vida es sueño y La divina comedia. No espero halagos donde sé que sólo hay rencores. No espero ser recordada por alguien ni siquiera me conoce. Nací un día cualquiera a una hora corriente y moriré de la misma forma. Aunque espero que la vida me sorprenda no creo que nada suceda. Sueño como cualquier otra, despierto de la misma forma. No necesito esa presión de ser la mejor en algo. No lo quiero. Me gusta estar sola para pensar, para reflexionar, para volverme cada vez un poco más loca. Porque me encanta ser una desquiciada. No quiero ser decente, no quiero seguir las normas. Me da igual que me odien o que me quieran, porque eso es algo que los demás deciden, no yo. No quiero ser responsable de lo que piensen de mí. Hoy he decidido que lo voy a mandar todo lo más lejos posible. Hoy he decidido que lo único que necesito eres tú, quieras o no quieras, porque la libertad de amarte es lo único que la muerte me podrá quitar de verdad porque tú eres vida en mi interior. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario